Cómo trabajo en terapia

Mi forma de trabajar se apoya principalmente en dos enfoques que se complementan entre sí: el cognitivo-conductual y el sistémico-relacional. Ambos me permiten entender qué está ocurriendo en tu presente, pero también cómo influyen tus experiencias, tus pensamientos y tus relaciones en lo que estás viviendo.

No trabajo desde un modelo rígido, sino que adapto la intervención a cada persona y a cada momento del proceso.



Enfoque cognitivo-conductual

Este enfoque nos ayuda a identificar cómo tus pensamientos influyen en lo que sientes y en cómo actúas.

Trabajamos detectando patrones que pueden estar manteniendo el malestar y aprendiendo nuevas formas de afrontar las situaciones.

Es un enfoque práctico y orientado al cambio. No solo reflexionamos sobre lo que ocurre, sino que incorporamos herramientas y estrategias que puedas aplicar en tu día a día para gestionar mejor las emociones, mejorar la toma de decisiones y sentir mayor control sobre tu vida.



Enfoque sistémico-relacional

Este modelo tiene en cuenta el contexto en el que vives: tus relaciones, tu entorno y la forma en que interactúas con los demás.

A veces el malestar no se entiende solo mirando hacia dentro, sino también observando cómo se construyen los vínculos, qué dinámicas se repiten y cómo influyen en tu bienestar.

Comprender cómo nos relacionamos permite introducir cambios más conscientes y saludables.


La terapia no es una fórmula cerrada. En cada proceso combinamos reflexión y herramientas prácticas, teniendo en cuenta tanto tu mundo interno como el contexto que te rodea.